lunes, 13 de septiembre de 2010

La isla


Caminar solo, sólo puede ser superado por no ser nadie en este mundo; Existir sin que confirmen tu existencia es como divagar en medio de la nada, y de la obsolecencia inmediata; Sentir que quienes estaban a tu lado no eran más que fantasmas, un manjar podrido cubierto de moho, de hiel y de sangre regurgitada; Vaciar tus esperanzas en la soledad es como vestir un manto sepia en un daguerrotipo semidiluido.

Cuando caminas sólo, sin embargo, no hay desiluciones, no hay penas ni traiciones, caminas recto y te vuelves frío y amargo, mas no dependes de un sicario a tus espaldas. Cuando existes sin que nadie diga que lo haces, es beneficioso, puedes ser invisible, insonoro e inoloro, tus pisadas se las lleva el viento, pero tampoco es que haya a nadie que le importe. Cuando sientes que viviste rodeado de es espectros, simplemente piensas en tu esquizofrenia, miras el espejo y no ves nada más que tu opacidad, no mereces ni debes sentir miedo. Cuando vacías tus esperanzas en la soledad, consigues una compañera que no te traicionará, a menos que tu lo hagas primero.

Vivir, morir, dormir... alguna diferencia? Simplemente podemos disfrutar de un rápido olvido, sin que haya quienes olviden, qué olvidar, y cómo hacerlo. Un camino de carbón hirviendo deja de ser un obstáculo; a quién le importa?? eso es lo de menos, el camino sigue hacia ninguna parte, y no hay precipicio que importe.

Si eres vate, si eres alguacil, luchador, o carnicero; sólo nombres para cosas poco importantes; sólo gestos semánticos para cosas inexistentes; sólo una fuente de desperdicio verbal y heces cognitivas; badabim, badabum.

Y es bien dicho cuando te dicen que mejor no fiarse de nadie, a fin de cuentas, somos egoístas, traicioneros y mentirosos. Mejor no esperar nada de nadie y confiar en que tarde o temprano tendremos sorpresas; que el carbón hirviendo se convertirá en un lecho de flores o que el mar que rodea la isla es sólo, un verdadero amigo más a la espera de tu muerte.

No hay comentarios: