Alguna vez te dije que mi corazón es como un armadillo... se mantiene cerrado, no permitirá que se aproximen a él. Quien sabe si un depredador se encuentra allá afuera y de un zarpazo crudo o (producto de la madre naturaleza) desintencionado desgarra la blanda piel que no puedo proteger. Y así el armadillo se mantuvo enroscado, enrollado, mirando el piso... la sombra... la soledad y murió de viejo cuando la soledad había reblandecido tanto su caparazón que una simple brisa lo pulverizo.
Y la brisa sopló y sopló y se llevó en ella lo que pudo y no pudo ser... y la brisa sopló y sopló y nadie tuvo que llorar la partida del armadillo...
Y en alguna otra parte otro armadillo se enrolla, se vuelve uno consigo mismo, se cierra a los demás, se cierra al dolor y al temor y se dedica a vivir... quien sabe si un depredador se encuentra allá afuera y de un zarpazo crudo o (producto de la madre naturaleza) desintencionado desgarra la blanda piel que no puedo proteger.
Yo... prefiero enrollarme... dicen que en no sufrir está el no vivir, pero con una vida larga e indolora me conformo.
Sabe a incontables batallas conseguidas luego de estupidez, insatisfacción y pereza
Y también recuerda como la doncellez escaquea frente al placer…
¿Has tomado una buena taza de leche con cereales?
Crujen como los huesos quebrándose, empapan como la sangre sobre la espada
Alivian como una buena siesta y enfrían como tu trato amargo, descuidado, inexorable distancia…
¿Has tomado un vaso de jugo de naranja?
A veces quema su acidez sobre mi piel, formando llagas como las que usualmente acicalas y profundizas, como esos sucios pensamientos que recorren mi mente, cuando veo tu desnudez, tu sencillez, tu estupidez, tu mansedumbre
¿Te has fijado en lo sucia que queda esa servilleta?
Sucia como tu alma, sucio como el estiércol, sucio como todas las generaciones de gente que han pasado por este mundo, por este pensamiento, por esta hoja de papel…
¿Y tu crees que es un buen desayuno?
Quisiera que esperaras algo más que un plato que te llenara el buche, que mojara el gaznate, que te hiciese grande, que te limpiara la sucia consciencia de suripanta que has de tener…
Olvido lo complementa y los imposibles lo respaldan.
Pensar que un avión que toque las estrellas podría alcanzar un sueño
Y que todo sueño pareciera difuminado en el manto agraz de polvo y esperanza
Es cómico como las cosas se dan para que no resulten
Y los resultados no se dan para la comedia
A veces soñar, a veces reír, a veces pensar
En cómo las cosas habrían resultado en otros contextos
No es más que el suave engaño de mentes mustias de tantos cuentos de hadas, de tanta imaginación, de tanta autocomplacencia… de tanta estupidez
Porque ¿quién sino puede concebir el llanto, más que el que no espera nada más que su propia muerte? ¿Cómo recubrir de desaliento las cosas que ya parecen camino al éxtasis? Joven amigo,no dejes que te consuma… no dejes que la esperanza te embargue porque frente al fracaso solo se extenderá la cruel mano de la propia humillación.
Mejor considera cómos, cuándos, porqués
En el plano abstracto de la vida ideal
Míralo como un espejismo o como un magnífico festín de los insulsos…
Míralo desde la vitrina que mira el pobre, míralo y deséalo, pero no rompas el grueso espejo de tu insatisfacción…
Cómos, cuándos, porqués…
A veces resuenan como campanas de plata con el suave repiqueteo de la mierda pisada por el talón…
Cómos, cuándos, porqués…
¿No sería bueno empezar otra vez?
Entonces ¿en que queda el fracaso, el dolor y el aprendizaje?
¿No se saca nada del sufrimiento en solitario?
¿No se aprende nada, acaso, del sucio letargo de la incomprensión?
Los humanos somos tontos… sensibles… y despreciables…
Pero en algún lugar los becerros de oro cobran vida…