martes, 1 de julio de 2008

Clepsidra


Cuando se siente esa desagradable cosa en la garganta, tu sabes que estás jodido por algún problema. Miras al horizonte y piensas que encontrarás la respuesta, sientes el amargo sabor de la hiel en tu salibar y tus ojos se dilatan y contraen como si fuesen las alas intermitentes de un colibrí. El zumbido insistente que recorre tu mente te taladra a cada momento los pensamientos y cuando piensas que te ha llegado la calma al acostarte, te quedas mirando atentamente el techo, buscando explicaciones, pensando cómo fue que pasó y cuando vendrá.


Al despertar, la sangre contra tu cuello, bombeando por salir, la furia de tus ojos los cuales se enrojecen en un colérico llanto furioso y la sutil esencia del recuerdo. Te hace llorar, pero te hace querer golpearla como si fuera un simple muñeco, que para ser muñeco si que hizo mal. No te parece que es solo una jugada sucia, una patada en la parte baja de tu mente, que se despedaza con un recuerdo quejumbroso?.


Cuando se siente esa desagradable cosa en la garganta, tú sabes que la respuesta no esta en masticar la idea una y otra vez... dónde está? no se sabe, si alguien supiera, no tendría esa desagradable sensación en su garganta, ni aquellos ojos rojos como la sangre, mirando el vacío en busca de lo que fue mejor...

2 comentarios:

Claudio E. Luna Sánchez dijo...

buena historia, me gustó mucho más que el cuento del billete.

LetaPa dijo...

puedo no tener palabras? cómo hacer éstas invisibles entonces?
me encanta leer secretitos como éste... no dejo de imaginarme en qué pensabas.. que te hizo escribir algo así..... me tenté en leer todo y no puedo.... tengo cosas que hacer.... y quiero estar en ese momento no sé por qué......
un beso.......